El costo del producto es una foto vieja
Se calculó con los precios de hace un año y con un rendimiento teórico. Cuando sube un insumo, el precio de venta no se mueve hasta que alguien lo nota en el resultado.
Manufactura e industria
En manufactura el margen se gana o se pierde en la planta, pero se entera en contabilidad, seis semanas más tarde y promediado. Para entonces ya se cotizó, ya se produjo y ya se despachó.
Odoo trae producción de verdad —órdenes, lista de materiales, consumos, rutas y centros de trabajo— y es donde se nota más la diferencia frente a un software contable con un módulo de inventario agregado encima.
El problema
Se calculó con los precios de hace un año y con un rendimiento teórico. Cuando sube un insumo, el precio de venta no se mueve hasta que alguien lo nota en el resultado.
Los consumos se descargan por fórmula teórica, no por lo que realmente se usó. La diferencia se ajusta en el inventario físico y se anota como merma sin causa.
Comercial promete fechas mirando el stock, sin ver la carga de la planta ni los insumos por llegar. Después producción reacomoda y alguien llama al cliente a disculparse.
No hay plan por horas de uso ni historial de intervenciones. El costo de una parada no planificada es varias veces el de la mantención que no se hizo.
Qué implementamos
El principio es que el costo salga de lo que realmente pasó en la orden de producción: los insumos que se consumieron, las horas que se ocuparon y el rendimiento que se obtuvo. No de un estándar que alguien definió una vez.
Con eso, el margen por producto deja de ser una discusión y pasa a ser un informe.
Casi siempre en dos lugares: el costo real por producto, que corrige precios que llevaban años desactualizados, y el inventario, donde aparece capital inmovilizado que nadie estaba mirando.
Son las dos primeras cosas que revisamos en el diagnóstico, porque son las que se pueden estimar antes de firmar.
Trae producción completa: órdenes, listas de materiales, rutas, centros de trabajo, subcontratación y calidad. Es una de las diferencias más marcadas frente a los ERP contables tradicionales, que resuelven bien la factura y se quedan cortos en la planta.
No necesariamente. A veces conviene integrarlo y usar Odoo para el resto; a veces ese desarrollo es justamente lo que impide crecer. Lo miramos antes de recomendar nada, porque la respuesta cambia según quién lo mantiene hoy.
Con las que entregan dato digital, sí. Cuando no, se registra en pantalla en el punto de trabajo, que igual es mejor que transcribir un cuaderno al final del turno.
La facturación y el inventario suelen estar operando en semanas. Producción con costeo real toma más, porque la parte difícil no es el software: es acordar internamente cómo se mide un rendimiento.
Antes de cotizar
Las tres las atiende alguien que implementa, no un call center.
Media hora por videollamada. Nos cuentas cómo funciona hoy tu operación y te decimos qué parte resuelve Odoo estándar, qué parte necesita desarrollo y qué parte no vale la pena tocar. Sin propuesta, sin presentación corporativa.
Se coordina por WhatsApp: escribe y te respondemos con horarios.
Escribir por WhatsAppEn qué gana Odoo y en qué ganan Defontana, Nubox, Softland y los demás. Escrito por alguien que implementa Odoo, así que léelo sabiendo de qué lado estamos: por eso pusimos también los casos en que no lo recomendamos.
Ver comparaciónLas 18 preguntas que hacemos la primera vez que entramos a una operación, sea una planta, una bodega, una flota o una oficina. Sirven igual si al final no trabajas con nosotros: muestran dónde se corta hoy tu cadena de datos.
Pedirlo por WhatsAppSi la respuesta es “el año pasado”, media hora de conversación probablemente se pague sola.